sábado, 19 de noviembre de 2005

Super Zise Me 2.0 The Original and Finished!

¿Hasta dónde son responsables éticamente las empresas internacionales de comida rápida por la obesidad de la gente que la consume regularmente, y muchas veces a diario?.

Pues bien. No es que quiera responder rápido la pregunta para así terminar luego el último ensayo de filosofía en mi paso por la siempre irreverente y singular educación media; ni mucho menos desprestigiar a las "nobles" (léase con tono irónico) empresas de "fast-food", es sólo que mi punto de vista no dista mucho con respecto al que se mostraba en el documental.

Estoy de acuerdo con respecto a que dichos locales tengan a disposición del cliente, toda la información necesaria de los nutrientes y calorías de los alimentos que se están consumiendo, pero creo cobardemente innecesario que una persona demande a la empresa porque "la hizo" subir de peso hasta el punto de quedar en la escala de “obesa mórbida”. ¡O sea!. ¿Dónde quedó la capacidad de elección?: "¿voy a un restauran común y corriente, al McDonald's, Kentucky Fried Chiken, o Burger King?". Cada uno puede elegir qué se mete a la boca, qué es lo que traga y qué es lo que digiere (a menos claro que uno viva en condiciones deplorables como para comer todo aquello que se mueva por el suelo, o por el aire). Nadie debe tener más culpa que uno mismo por la comida que se come. Eso de demandar a las empresas de comida rápida porque quisimos echarles la culpa de nuestra propia obesidad es un disparate monumental. Una cobardía, ya que no estaríamos afrontando que el problema es nuestro; que nosotros fuimos quienes llegamos a ese estado y que nadie nos puso la hamburguesa, hot dog, o frituras varias, en la boca.

Por otra parte: sí, es comprensible que de vez en cuando uno quiera “darse un lujito” e ir a esos lugares a comer comida grasosa, chatarra, rápida, o como quieran llamarle (al fin y al cabo es lo mismo para casi todos los casos), pero creo incomprensible que se quiera hacer de esa comida parte de la dieta diaria de una persona. Por eso admiro al que se expuso al peligro inminente de los alimentos McDonaldianos”, porque además de poder haber muerto en el intento de comer por un mes solamente comida del internacionalmente conocido McCáncer, perdón, McDonald’s, pudo haber sido también que la cantidad de colesterol, sal, grasas y otros, lo matase al veinti-algo día, y hubiese sido lamentable no haber visto el feliz final del documental.

Así que. Si bien es cierto que la demanda de esas dos señoritas fue más bien, una especie de broma para la poderosa empresa de McDonald’s (quienes aludieron a la ignorancia que había con respecto de que si las niñas habían consumido todo el tiempo en dicho local), con este documental se demostró qué es lo que puede pasar si se lleva una dieta estrictamente McDonaldística.

Ya sabemos entonces. No se nos vaya a ocurrir tratar de cumplir el sueño de todo niño pequeño (como se decía en el documental), hay que llevar una dieta balanceada, y si usted quiere demandar a McDonald’s por su obesidad mórbida, le aconsejo guardar desde ya todas las boletas de compra. Por lo menos podrá aludir a los derechos del consumidor. ¿No?


______________________________________________________________

Mi último día de esclavitud escolar.
Mi primer día de libertad condicional.
Mi último día... no sé si fue el mejor... pero tuvo de todo:
alegrías y llantos, caídas extremas junto a un amigo, y vitrineos en el mall para ver qué vestido me cabía (:s), humillaciones y más triste llanto al llegar a mi casa, indiferencia de mi padre =(, y tabletas para dormir, piscola y cigarrillos, retos, conversaciones con mi mamá, expectativas de vida, viajes, plata, dolores de cabeza...


¿y como fueron sus últimos días?

lunes, 14 de noviembre de 2005

Super Zise Me.

¿Hasta dónde son responsables eticamente las empresas internacionales de comida rápida por la obesidad de la gente que la consume regularmente, y muchas veces a diario?. Pues bien. No es que quiera responder rápido la pregunta para así terminar luego el último ensayo de filosofía en mi paso por la siempre irreverente y singular educación media; ni mucho menos desprestigiar a las "nobles" (léase con tono irónico) empresas de "fast food", es sólo que mi punto de vista no dista mucho con respecto al que se mostraba en el documental.
Estoy de acuerdo con respecto a que dichos locales tengan a disposición del cliente, toda la informacion necesaria de los nutrientes y calorías de los alimentos que se están consumiendo, pero creo innecesario que una persona demande a la empresa porque "la hizo" subir de peso exajeradamente. Osea!. ¿Dónde quedó la capacidad de elegir "¿voy a un restaurant común y corriente, al McDonald's, Kentucky fried chiken, o burberg king?", cada uno puede elegir qué se mete a la boca, qué es lo que traga y qué es lo que digiere. Nadie tiene que tener más culpa que uno mismo por la comida que se come. Eso de demandar a las empresas de comida rápida porque quisimos hecharles la culpa de nuestra propia obesidad es un disparate monumental.


...to be continued...

(ultimamente no funciono muy bien, disculpen las molestias)

domingo, 13 de noviembre de 2005

Addicted



Sin palabras. Esa es la única y real descripción del día de ayer. Es que la sensación de una caida libre no tiene comparación alguna. Es simplemente genial. Alucinante. Y si es con buenos amigos mejor todavia.


*Me levante a las ocho de la mañana. Me bañé. Llegó la Frana y tomamos desayuno. Después de eso partimos a buscar a la Estefi a su casa. No hubo vuelta atrás después de eso. El viaje había comenzado. El viaje directamente a tus sentidos y a la adrenalina misma que nos puede brindar este país (porque sin duda hay mejores juegos en otros paises).


... to be continued...

lunes, 7 de noviembre de 2005

Borrador... ?

Henos aquí, de nuevo parados en estos podios y diciendo discursos finales. De ésos que nos marcan a algunos y nos indiferencian a otros. Pero de todas formas siempre algo queda.
No comenzaremos con un "hemos terminado una etapa importante de nuestras vidas" o un "siempre los recordaremos, porque han sido ustedes...". No. Tampoco. Nunca tan trillados, ¿verdad?. Pero algo hay de razón en esos discursos que al final todos dicen lo mismo de una u otra manera: Definitivamente, el colegio fue la base para nuestro porvenir. Y como dijo Mafalda: "¡No permitiré que me decidan el porvenir!". Porque claro, nadie puede decidir tu futuro a menos que seas tu mismo, pero hay quienes sí pueden guiarte por el mejor camino. Los profes, que siempre te inculcaron hábitos con sus tareas y trabajos (ésos que tanto odiamos algunas veces, sí ésos mismos, ¿se acuerdan de las tareas eternas de primero medio?); tutores y hasta incluso los ausiliares, ésas personas bondadosas que siempre te saludaban y te despedían con una sonrisa; ellos quienes te daban el agüíta de hierbas cuando te dolía la panza. ¡Cómo olvidarlos!.

(¡ay, no sirvo para hacer discursos! :s)


to be continued... (igualito que volver al futuro)

domingo, 6 de noviembre de 2005

What I am.




Ah. Aquí estoy de nuevo. Siempre pensando en las mismas cosas. Llego a pensar que me hago más mal hablando conmigo misma, que hablando con los demás. ¿Qué clase de persona soy yo?. Soy hija. Soy amiga. Soy platónica. Soy confidente. Soy hermana. Soy mierda. Soy chocolate. Soy color. Soy alegre. Soy triste. Soy estúpida. Soy inteligente. Soy rabia. Soy melancolía. Soy... al fin y al cabo "Soy yo". Pero, ¿qué soy yo?.
Nunca me he podido responder. ¿Acaso soy la que ama?. ¿Soy la que llora?. ¿Soy la que se emociona mil veces en el día, y llora por eso, con películas de la vida de otra gente?. ¿Soy la que se siente rara después de salir del cine? (¿no les pasa eso a usedes también?...). ¿Soy quién sigue soñando estupideces acerca de un futuro que jamás será posible?. ¿Soy quién, por huir de su vida aquí, tomará un avión y simplemente se irá?. ¿Soy quién es tan cobarde como para no querer seguir aquí, y sí allá?.

¿Quién soy?
No lo sé. Pero...

Quizás soy:

- A la que le gusta encontrarse en el vidrio del auto. Primero los ojos. Luego el resto. Los ojos siempre fueron importantes primero a la hora de encontrar el verdadero yo de alguien especial. Quizás no lo encuentres, pero si lo intuyes, sabes que algo hay, importante y escondido.
- A la que le agrada el aroma tibio del café batido en la tarde, después de un día francamente pésimo.
- A la que después de salir del cine, le vienen unas ganas locas de hablar con cuanta persona se le cruza en el camino, sin doblar, en inglés, y sin subtitulos en español. Como si todos fueran parte de este complot, esta película, que es la vida.
- La que se avergüenza si un hombre extraño la mira demasiado a los ojos, pues puede descubrirme, puede saber mi verdadero yo. Tal vez le gustaría descubrirlo. Tal vez no. Quién sabe.
- La que se demora una eternidad en la ducha.
- La que ama, y calla. La que no dice nada comprometedor a menos que sea demasiado tarde.
- La que duerme toda la noche del mismo lado y despierta con calambres en las piernas (¡ouch!, recuerda comerte un plátano antes de dormirte =x).
- La que no hace la tarea y estudia a última hora.
- La que escucha varia música. Pero la única que la escucha tan variada. (:s)
- La que tiene mil admiradores. Y la que no tiene novio.
- La que todavia sueña que llega Peter Pan en la noche y me invita al País de Nunca Jamás.
- La que todavía extraña. La melancólica del pasado, futuro y presente.


¡Ah!. La vida. Todavía no me da una respuesta.
Una derrepente cree: "yo soy tú, mi vida no es más si no estás conmigo, ¿cómo no te diste cuenta cuánto te necesité?, ¿en qué demonios estabas pensando?".
Y luego.
El tiempo.
Después.
La fobia.
Sí.
Qué raro, no.
La fobia esa de volver a sentir.
Y no crees que pueda volver la sensación a las tripas.
Crees que llega al menos.
Pero se va tan rápido como vino, y sigues pensando siempre en la misma persona.
No te lo sacas de la cabeza.

Pero todavía no sé lo que soy.
¿Saben ustedes lo que son?.

miércoles, 2 de noviembre de 2005

Noble Señor.




¡Oh afortunada de mi, al haber logrado sobrevivir a tan tamaña desgracia que es el sufrir de un amor no correspondido al tiempo en que se vive!. ¡Cuán misericordioso ha sido el Señor en darme otra oportunidad para manifestar amor y cariño!.
Si he de sufrir por amor, será con el mayor de mis gustos. Ésta señorita de las praderas encantada estará de cumplir con su deber en la vida: Ser Feliz. Porque ése ha de ser el propósito eterno de la humanidad. De nada ha de servir batirse en una lucha etena contra las injusticias si el ser mismo, que en vuestro pecho late, no es congraciado con el don majestuoso que es el compartir la felicidad con el ser amado.

Cartas a mi antiquísimo:

"Mi intención no es abrir la cicatriz nuevamente, ni haré lo que ya el tiempo no me permitió hacer por usted, ni por mi. Esto ya culminó y el corazón ya se interrumpió, vuelta atrás no existe, por más que quiera esta doncella, volver al pasado y hacer las muchas tantas cosas que no hice con usted.
Le estrañaré, estoy segura de eso, pero no me queda más remedio ya, pueto que ya lo he hecho demasiado, e incluso lo esperé.
Noches y noches sentada, sola, en las afueras de mi hogar, pero ya no vendrías. Nunca más. En vano esperé.
Las circunstancias cambiaron. Siempre cambian, y no queda más remedio que adaptarse.
Un gusto haberle conocido. Un gusto haberle amado. Un gusto haber compartido con usted tanas tardes, que en su mayoría fuesen de abril y mayo.
Haga usted su vida Dear Gentleman, que ésta doncella hará la suya.
Si dispone usted de tiempo y ganas, viene y hablamos, o me llama y le contestaré. Si gusta usted, me busca y me encontrará. Dispuesta siempre como buena amiga que me queda ser con su persona y si no, pues bueno, no me importaría soportar un 'Sin Admisión'.

Atentamente.


Doncella"

sábado, 29 de octubre de 2005

Ésta mañana...

Acabo de terminar la prueba del libro en el colegio. Había llegado una hora y media tarde, pero aún así logré hacerla, y creo haber hecho un buen trabajo, al fin y al cabo estaba fácil. Después me despedí y simplemente crucé a la vereda del frente. Me senté en una especie de banquillo, que se forma al borde del comienzo de la reja de la casa, que está inmediatamente adelante del colegio. Desde ahí mi perspectiva del mundo no cambia, pero me hace pensar en lo que hasta ahora creo como mi “Sistema De Creencias”. Son relativas respecto al tema que me hablen. Pero bueno.

Estaba yo sentada en la reja ésa, y se acercó una de esas señoras que venía con un grupo numeroso de gente, de esa que pasa los fines de semana para hablarte de Dios. Me estuvo hablando bastante rato sobre lo que el hombre ha hecho en el mundo y lo cagado que lo tenemos. Que un reino de seres superiores vendrá a gobernar y que los gobiernos humanos quedarán obsoletos ante ellos. Algo así como un “Estamos Condenados”. Supongo que hasta me abría dado miedo, si no tuviera claro lo que creo.

Además, yo nunca creí eso, ni aunque la Biblia lo mencionara y afirmara. Y tampoco le creí mucho a la señora ésa que me estuvo hablando. Mencionó lo de Noé y eso de la "inundación universal", pero tampoco me lo trago, porque es imposible que construyera un arca de proporciones magnificas.

Eso esta comprobado. No pudo simplemente utilizar madera y resina para construir una barca gigantesca, poner una pareja de cada especie y género de animales, y encima, sobrevivir quizás cuanto tiempo arriba de ésta.
O sea. Fue literalmente imposible construir una barca monumental con el tiempo, materiales y técnicas que Noé tenía. No se pudo. Así de simple.
Eso para partir. Porque ésta señora (Bernardita recuerdo que me dijo que se llamaba) habló de que el grupo humano que gobierna lo ha hecho pésimo, y que pronto tendremos la ayuda de un gobierno divino que solucionará nuestros problemas familiares, sociales, políticos, económicos, las enfermedades, y todo. No me tragué el cuento ése. No, no, no y no.

Yo creo que en los problemas existe cierta subjetividad, ya que cada uno puede solucionar por lo menos los problemas de familia, y ni al caso con la ayuda divina. Tal vez puede orientarte, pero de ahí a ayudarte queda bastante tiempo.

Y para concluir, los problemas se los hace uno y puedes incluir tal vez a los demás si gustas, pero de ahí a echarle la culpa a toda la humanidad es cosa de cobardes. ¡Afronte sus propios problemas hombre!. No meta a la demás gente en ellos.
Y sí, reconozco que la religión es un punto que aún desconozco bastante, pero por lo menos difiere con mi pensamiento, y lo que me dijo esa señora me hizo reflexionar a tal punto que terminé escribiendo sentada en la calle a las 11:00 am de un día sábado, siendo que me había levantado a las 6:00 para terminar irresponsablemente el libro que debería haber terminado hace dos semanas atrás.

¡Lo que hace la reflexión, ah!

martes, 25 de octubre de 2005

¿Colapso?... ¿qué es eso?...



Será posible. Ahora quiero sólo salir lo más pronto posible del colegio, y me temo que las notas van en picada. Como yo. Al borde del colapso nervioso. Que atroz situación. Eso de querer terminar de una vez por todas con todo el rollo del colegio y tener que entrar a la Universidad en tres meses más. Por eso, a no perder el tiempo (como dije en el texto anterior) y a disfrutar lo poco y nada que queda de colegio después de 12 años estudiando. Por lo menos la Universidad dura menos. Es un tanto esperanzador.

...¿No creen?

Miren la hora!

I shoud be studing!
But I'm here. Escribiendo como si nada.
Tantas cosas que una vive. Y en tan poco tiempo.
...
Tiempo. Que palabra tan corta para tanto significado, ¿no creen?. Tanto tiempo que tuve y no aproveché. Pero... darle tiempo al tiempo?. ¡Que estupidez más grande!. Si alguien les dice eso, por favor, no les hagan caso. ¡Por lo y los que más quieran!. ¡Ése método NO, léase bien, NO sirve, definitivamente!. Por muy amigo que sea quien quiera que les haya dicho semejante aberración que comúnmente la gente dice para evitarse problemas. Los problemas se resuelven y punto. ¡ZÁN! se acabo.

El tiempo, chicos y chicas, pasa demasiado rápido como para darle más tiempo todavía. Sería una perdida del mismo, tratar de (siquiera pensar en) dejarlo pasar.
¿Estoy siendo muy enredada?. ¿Si?. Qué bueno. Ésa es mi intención. Pues bien. No pierdan el tiempo en dejarlo correr por si sólo. Actúen. Pero no actúen de manera estúpida, no por Dios. También piensen. No queremos jóvenes pánfilos corriendo en cueros por las calles, simplemente porque se les ocurrió que Tunick venía a Chile nuevamente. Deben pensar antes de actuar. Pero tampoco piensen mucho. Porque en el caso contrario el tiempo pasa, y no queremos eso. El meollo del asunto son las decisiones humanas, y sobretodo las decisiones que tomamos en la juventud, porque nos definen el resto de la vida. Por ejemplo, la decisión de postular o no a una universidad, de quedarse o no en el país, de trabajar o estudiar, o trabajar para estudiar, o tal vez estudiar para luego trabajar. Son muchas opciones, pero pocas nos definen tal cuál como somos.

Y no sólo las decisiones. ¡Oh no, queridos míos, la vida no es así de simple, aunque lo queramos así!. Aquellos que pensaron siquiera en que la vida se basa sólo en decisiones... haber... que digan "yo"... MAL!. La vida no está hecha sólo de decisiones, también de emociones, acciones, hechos y sentimientos. Porque, ¿me van a decir ahora que un amor no correspondido, no cambió sus vidas de alguna manera?, o quizás ¿que algún hecho (como una muerte o la cesantía de algún familiar cercano) tampoco?. ¡Ah! ¿ven que no estoy tan equivocada?.

Pues bien.
En resumen, y para que finalmente pueda yo y ustedes irnos a dormir, estudiar, o trabajar en los blogs; no dejen pasar el tiempo sin que éste sea bien y astutamente aprovechado, porque o si no, terminaran escribiendo a las 12:00 a.m. de un día lunes en su blog, y con una prueba coeficiente dos de química al día siguiente y sin haber estudiado ni una jodida guía de las tres que se supone deberían haber aprendido el fin de semana. Piensen por lo que más quieran. Piensen antes de actuar. Y no sigan las instrucciones básicas de la sociedad:

¡"Dale tiempo al tiempo", qué barbaridad!.

miércoles, 5 de octubre de 2005

Madurar? Yo?

Últimamente de todo me han dicho.
Que estoy diferente. Que he madurado. Que se perdieron en el transcurso del proceso de mi maduración por la vida. Que les hace bien hablar conmigo. Etc.
Y claro que estoy diferente, que me siento diferente y que ahora mi mundo es diferente. Me han pasado demasiadas cosas en estos últimos... seis meses?... sí, creo que ese es el tiempo... contando más o menos desde el día en que te conocí en adelante. Porque creelo o no, sí cambiaste mi vida. Empezando bien, y terminando mal. Pero qué más da. Si de todas formas agradezco haberte conocido y aunque me dé ya absolutamente lo mismo con quien estés o no estés, o con quien te metas o con quien compartas, aún así, de todas formas te quiero mucho ya. Y no negaré que me darían ganas de cuidarte si pudiera. Pero no creo formar ya parte importante en tu vida, y ahora trato de componer la mía después de todos esos terremotos fatidicos, que jamás hubiesen pasado con una buena conversación en el momento indicado (más bien, desde el principio: cuando comenzabamos a ser más cercanos uno del otro). Me lo pedías y listo. No deberíamos escuchar a la gente. Porque la gente engaña querramoslo o no, siempre hay alguien que engaña y hay que tener cuidado de que no seamos nosotros mismos los que nos engañamos, porque si nos fallamos nosotros todo se va a la cresta y ya no hay nadie que nos saque de ahi (un buen amigo pagado tal vez, de esos que te sientan en un sillón y te piden que les cuentes tus problemas). Porque estamos solos en el mundo y cada uno tiene a sus amigos que cree que son buenos. Que le sirven.

Yo tengo mucha gente que se hace pasar por mi amiga. Pero verdaderos amigos apenas alcanzan para contarlos con los dedos de la mano. Y los valoro demasiado. Y los acompaño y me acompañan. Como aquella vez en que uno se pelea con uno de ellos yno te habla por más de dos meses, pero en el momento en que realmente estuviste mal, se acercó a ti y te consoló, a pesar de todo, olvidó lo ocurrido para ayudarte una vez más, y no le importó si querías o no contarle lo que te había pasado. Sólo puso su hombro, te dió un abrazo, un beso y mientras tu llorabas te daba, cada cierto tiempo, un pedacito de confort (de ese papel higienico papel-de-lija que ponen en los baños del colegio), para que limpiaras tu tristeza y dolor.
Esos son los buenos amigos: los que te dan consejos aún cuando no sepan de lo que están aconsejando; los que están a tu lado en los momentos difíciles; los que tratan de todas las formas posibles que estés bien y te llaman cada cierto tiempo; los que pierden clases por ir a verte a tu casa cuando ni siquiera saben si estás o no; aquellos que rien y lloran contigo; los que bailan y caen a tu lado; los que te ayudan a levantarte y los que te frenan cuando no te das cuenta de lo mal que vas por el camino de la vida...

Admiro a esas personas que están a mi lado ahora, y debo confesar que en un par de meses más, me sentiré demasiado sola, y querré llamarlos a todos, y querré salir con ellos. Pero no me preocupa mucho.

Porque sé que no me fallarán nunca. Mi Secta querida y aquellos que, aunque no pertenecen a ella, igual forman parte importante de mi alma.

jueves, 15 de septiembre de 2005

Compromisos.

Ultimamente he conocido a mucha gente, y muchos de ellos bastante bellos para ser verdaderos. I'm a kind of scared. It's too good to be real. Pero me arriesgaré, pues la que no se arriesga no cruza el río, ¿verdad?.

"Queridos todos:
Me he matrimoniado por vez segunda. Y espero que no me hagan sufrir (al menos no tanto) esta vez. Jeje. Pero todo a su tiempo.
^-^"

Por mientras:, canto, estudio, bailo cueca, tomo chicha de la buena y dibujo miles de cuadros sin terminar. Ahora se vienen tiempos mejores, aún sin personas importantes en mi vida. Pero hay que seguir luchando por el porvenir de uno y de los que se ama.
Vivir: es la meta de todos y las trivialidades solo eso son, trivialidades. No vale la pena preocuparse tanto por los mundos de los demás, a menos que quiera uno juntar los mundos. Pero bueno. Son cosas demasiado complicadas y yo por ahora quiero disfrutar y concientizarme como se debe. La gente que se fue estará mejor allá que acá, eso está claro. En buenas manos te dejamos Orlando. Mandale saludos a los que allá están. Y cuidanos que siempre hay tiempos difíciles. Guíanos. Es lo único que le pido a la gente que nos deja en el universo terrenal.
Que su alma descanse alegre y libre al lado de su amada. Que nosotros te extrañaremos, pero de lo que no dudamos es que estás mejor más allá que más acá.

Una canción ahora. Muy bella y muy precisa.

Adios (por ahora).


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Father and Son
(Cat Stevens)

Father:
It's not time to make a change,
Just relax, take it easy.
You're still young, that's your fault,
There's so much you have to know.
Find a girl, settle down,
If you want you can marry.
Look at me, I am old, but I'm happy.

I was once like you are now, and I know that it's not easy,
To be calm when you've found something going on.
But take your time, think a lot,
Why, think of everything you've got.
For you will still be here tomorrow, but your dreams may not.

Son:
How can I try to explain, when I do he turns away again.
It's always been the same, same old story.
From the moment I could talk I was ordered to listen.
Now there's a way and I know that I have to go away.
I know I have to go.

Father:
It's not time to make a change,
Just sit down, take it slowly.
You're still young, that's your fault,
There's so much you have to go through.
Find a girl, settle down,
if you want you can marry.
Look at me, I am old, but I'm happy.

Son:
All the times that I cried, keeping all the things I knew inside,
It's hard, but it's harder to ignore it.
If they were right, I'd agree, but it's them you know not me.
Now there's a way and I know that I have to go away.
I know I have to go.

martes, 6 de septiembre de 2005

Uff!

Me siento completamente hastiada.
Quiero huir de todos, y de nadie.
Y no verlos nunca más, y verlos siempre.
Tal vez por eso cambié tan radicalmente.
Tal vez por eso trato de olvidar.
Para cambiar.
Para el cambio radical.
Pero el cambio...
¿Para mejor?...
No estoy segura.
Depende qué concepto de mejor tengamos.


¿Es mejor sufrir por causas perdidas?
¿Es mejor seguir soñando estupideces?
¿Es mejor seguir escribiendo tonterias en el blog?
¿Es mejor tratar de sonreir cuando lo que escondo dentro me pudre las entrañas?
¿Es mejor estar cada día peor?
¿Es mejor tratar de estar mejor y no lograrlo?
¿Es mejor que todos crean que estoy mejor cuando estoy peor?
¿Es mejor hacer creer a mis sentidos que todo va bien cuando sigo cantando una y otra vez la misma triste canción?
¿Es mejor que deje al tiempo seguir su camino y hacerme a un lado yo misma?
¿Es mejor descubrir que nunca importaste tanto como para esas palabras, esas que esperaste en vano de él?
¿Es mejor sobrevivir cada día con una pena suicida al borde de los ojos?


Es mejor que deje de escribir aquí.
Este año va de mal en peor y todavía me quedan muchos más.

Ya te borré de mis listas.
Ya te borré de mis papeleos.
Pero no puedo borrarte de aquí adentro.
No puedo olvidar todo lo relacionado contigo.
No puedo evitar sentirme totalmente estúpida.
No puedo sentir que todo está perdido.
Porque realmente no lo está.
Yo sé que no.
Pienso que no...
Quiero creer que no...
Me olbigué a mi misma a pensar que no.

Por eso me siento cobarde, sucia, imbécil. Por no poder hacer lo que me gustaría y descubrir cada día que esto va de mal en peor.

Tu sigue tu vida. Ya sabes lo que pienso de eso.
Yo hago la mía. Sin tí, pero la hago.

¿Si me resulta?
No.

viernes, 2 de septiembre de 2005

Must Understand

Ya. No más sufrimiento por casos perdidos. No más lagrimas, ni golpes en la muralla.
Hay que seguir. Buscar y encontrar nuevos mundos. Conseguir almas, robar penas, recuperar mentes y celebrar tempestades. Total, la vida sigue. Total, hay más peces en el mar. Total, gente así hay por montones (...)
Mi alegría, me será devuelta. Mis ganas de hacer cosas, también. Y entre los recuerdos he de dejar las caricias que no utilicé. Olvidar, tal vez sea la parte más difícil de todo esto, pero no me cabe ninguna duda de que lo estoy logrando. Vale la pena intentarlo. Y vale la pena arriesgarse por muchas cosas. No postergaré mi vida por una sola persona. Así es. Y así será. Sorry, si les duele a los que realmente les importa, pero en esta vida venimos solos y nos vamos solos, el único que vale la pena aquí, es Dios. Porque aunque jamás lo escuchemos, ni veamos, el siempre está ahí para velar por nosotros, y aunque a veces lo odiemos por la "injusticia del mundo" su amor es definitivamente incondicional. Tan incondicional como muchos de los sentimientos que no lo son en los humanos, sin exepción. Porque la amistad si no es cultivada, se retuerce y desaparece. Se esfuma. Por eso no me gustaría perder contactos, ni visiones con las personas que amo: Mis Amigos.
Ahora último, más que nunca, los he necesitado, y vaya que han estado ahí. Son exelentes, y debo confesar que no pensé que fueran tan buenos. Le agradezco mucho a ellos y a todos los que me brindan un poco de felicidad cada día. Lo demás puedo hacerlo sola. Muchas Gracias. Pero debo lograr confiar de nuevo en el amor.
Y de lo que estoy segura, es de que me llevará tiempo lograrlo. Sólo necesito un primer empujón, y listo.

lunes, 29 de agosto de 2005

No Pensar. No Sentir. No Respirar. No Amar.

Tengo que guiarme por mi cabeza ahora. El corazón no me ha dado buenos resultados.
A menudo desespero e invento cosas para distraerme. Pero no puedo evitar las ganas de llorar. Me vienen como las ganas de comer. Cada cierto tiempo.
No sé qué hacer.
Quiero estar sola, pero cuando estoy sola, me siento demasiado sola y me da más tristeza aún.
No quiero que me impongan más reglas en este juego. Yo no quiero jugar más. Me cansé. Pero todavía sueño contigo. No sé que me pasa. No sé qué pensar. No sé qué comer. Todo en el mundo está bien, exepto yo. Soy un individuo más compuesto de células, al que le prohibieron pensar en ti. Eso es lo que ahora soy. Pero no puedo ser otra cosa más de lo que me prohibieron que fuera. Ya no puedo cambiar mi DNA. Ya no puedo seguir con esta farsa. No puedo o no quiero. Da lo mismo. De todos modos no podría. Me siento demasiado vulnerable. Pero es que no puedo evitar querer verte feliz. Como ahora. No importa como esté yo. No importa que derrame lagrimas ahora en el teclado. Se secan con unos minutos de calor. Pero yo ya no puedo secarme. O tal vez ya lo hice. Tan seca como las hojas de los libros a los que me aferro para olvidar. Muchos ni siquiera los entiendo. Y es que esto es tan dificil. No logro conciliar el sueño y cuando lo hago, ahi estás. Como una maldición.
¿Hasta cuándo tendré que soportar esto?. Mi corazón se desbocó hace mucho y temo que halla ido a parar al lugar más recondito de mi inconsiente. ¿Sabré encontrarlo?. Ni siquiera eso sé.

jueves, 25 de agosto de 2005

Luchar.

He llegado a entender que me sacrifico más luchando contra mi misma, que contra el resto de las personas. Me vencerá la indiferencia. Y temo encontrarme sola. Nadie en mi situación sabría qué hacer. Yo confío en lo que siento, pero me duele y ya no puedo más. Nadie tiene consideraciones. Cómo no entienden de que no puedo evitar soñar al verlo. Nadie sabría jamás qué es lo que me hace sentir tan bien y tan mal. Ahora, ¿será necesaria tanta parafernalia para tan poco?.

Si. Ya me enamoré y mal. Pero qué puedo hacer. No utilizaré "un clavo, saca a otro" porque literalmente es imposible. Tiempo es lo que necesito. Pero no puedo seguir así, viendo cada día como vivo, y vive, sin un pequeño indicio de interés por mi. No soy más que una mera entretención. Tal vez lo hace para sentirse querido, y no lo culpo, todos queremos sentirnos queridos. Pero ¿y yo?. ¿No siento acaso?. ¿No me duele lo que me dicen?. Obvio que sí. Y aunque no se lo crean. Todo lo que me dicen me llega, y lo escucho, y analizo.
Me siento totalmente estúpida. No se cómo llegó a pasar esto. Ni siquiera me dí cuenta de cuándo sucedió. Por eso te odio con toda mi alma.

viernes, 19 de agosto de 2005

Coffee and TV.

Predilección por el café y las películas, desde hace poco. Desde muy pequeña nuestra protagonista sintió, vivió y sufrió. No es nada raro que hoy también lo haga. Es la historia de su vida.
Desde el momento en que abandonó el tibio y húmedo útero de su madre, la vida la a golpeado. Tal vez muchas veces no se percató de los duros golpes, pero cuando lo hacía, sufría. Y mucho.
Porque a nuestra principal personaje le encanta escribir y leer. Ir al cine. Tomar fotografías y dibujar. Y además, le encanta visitar a sus amigos y amigas. Pero ella rara vez se da cuenta de lo que sucede a su alrededor. Porque ella apenas sabía qué eran las Torres Gemelas cuándo las tumbaron. Porque ella era la última en enterarse de que aquel joven la deseaba. Porque no se dá cuenta, y creo firmemente en que nunca lo hará. Tal vez sí, pero casi nunca. No sé que atraviesa la turbada mente de esta señorita, pero si lo que cruza por su corazón. Porque ha decidido pensar con él. Ya no quiere seguir dando tantas vueltas al asunto. Si ha de vivir, vivirá. Si ha de morir, morirá. Si ha de sentir, sentirá. Pero ya basta de luchar contra el mundo. Se acabó el miedo a la oscuridad y a los OVNIS. Parará la batalla con los seres externos a ella. Porque no tiene sentido seguir luchando por algo que no se sabe si existe. Sin embargo, fe es lo que le sobra.

"¿Como sabe tanto?" se preguntarán.













Porque esta joven soy yo.

sábado, 13 de agosto de 2005

Terriblemente.

Yo sé que ultimamente no he estado muy bien que digamos.
Me siento terriblemente acompañada y sola.

Y es que no sé por qué tengo esa predisposición a la nobleza.
Pero no a la nobleza de los reyes. Ni gota de sangre azul me quedaría.
Es esa nobleza que te hace desear lo mejor para los que amas.

Aún cuando se rompa tu corazón en mil pedazos una y otra vez, y quieras cortarte el pelo a tijeretazos sin medidas de precaución. No te importa cortarte una oreja. Y si es así, mejor todavía. Pero lo que realmente importa es que sea feliz.

Todos los años. Todas las vidas. Todos los sentimientos bellos que alguna vez pasaron por aquí. Todo ha sido siempre la misma historia. Pero, ¿saben?, a ninguno le deseo mal. Con ninguno me vengaría. Porque la historia ha dicho que hacer eso no me serviría. No los obligo a quererme y por eso sufro: no incluyeron en mi diccionario el término "egoísmo-sentimental".

Yo sé que no es culpa de los demás. Incluso he llegado a culparme a mi misma. Y a Dios. Y a mi propio corazón.
Y es que me pregunto una y otra vez:
¿Por qué no me puedo enamorar sin resultar de alguna forma dañada?
¿Por qué Dios hizo al amor tan difícil y caprichoso?
¿Por qué no puedo vivir sin tener que enamorarme de cada persona que me presta un poquito de atención?
¿Por qué me gustaría tanto gritar a los cuatro vientos con y sin motivo, cuando lo único que quiero monumentalmente, es llorar sin que alguien se acerque y me pregunte: "¿qué te pasa?", y solamente me dé un abrazo cálido?
¿Es tan difícil conseguir un poco de felicidad?.

Yo no pido nada a cambio, y nunca lo he hecho. Lo único que quiero es que seas feliz. Lo único que me importa es que vivas tu vida como mejor te parezca. Y si quieres incluirme en ella, mejor, pero no estás obligado a nada. Nunca he obligado. Sobre todo si son personas tan bellas y honestas. Porque uno no se topa con ellas todos los días.

"Aquel día se cumplía una semana desde la muerte de su hijo menor. Estaba yo junto al empresario más importante de toda la cuidad. Todo tenía. Una enorme casa. Automóviles en un estacionamiento subterráneo. Millones en los bancos de todo el mundo, y miles de billones de acciones del mejor petróleo. Yo era solamente una empleada más. Estabamos haciendo la cotización para un nuevo jardín. Entonces le digo: "¡Don Guido, qué grande es su casa!".
"A veces no se necesitan grandes cosas para ser feliz..." me responde con los ojos húmedos."
(Catalina Vásquez)

Fragmento de una historia que simula lo triste que puede ser la vida cuando no se disfrutan los pequeños detalles.
Por eso no me ligo a nadie ni obligo a nadie a ligarse a mi. Disfruto de los pequeños momentos. Esos que hasta puedes oler en tus sueños. Que se sienten en las mejillas. Que se observan con el tiempo. Esos de los cuales puedes recordar cada detalle como si estuvieras viviendolo en ese momento. Esos momentos que te quitan la respiración cuando piensas de nuevo en ello. Los momentos que he pasado. Inolvidables.

Hasta el tibio aroma primaveral de un capullo de flor es suficiente para querer vivir libre y en paz.

Me temo que nunca será como yo quiero que sea. Al fin y al cabo, el mundo se mis sueños no existe a menos que crea firmemente en él.

Pero, como dicen las buenas lenguas, "La Esperanza Es Lo Último Que Se Pierde".

lunes, 8 de agosto de 2005

Just...

Su muñones se agitaban en el aire como un designio inconfundible de su incapacidad para comunicarse. No sabía qué hacer, le sorprendía, pero al mismo tiempo estaba preparada para aquel golpe de infalible presición que alcanzó su razón como el más cruel y rápido misil de la tecnología de la verdad. Pues claro. La verdad puede tener distintas versiones para todo. Tantas, como seres vivientes en el planeta en el cuál vive y al cuál destruye.
Vive creyendo en una verdad. Pero...¿y que tal si hasta lo que creía vivir, resulta un misterioso sueño?. ¿Que tal si la muerte es simplemente su despertar, o viceversa?.
Descubrió que le teme a la vida. Teme vivir, pero aun así se lanzaría sin protección a ella. Porque le encanta hacerselas de Kamikaze. No quiere dejar de amar a toda esa maravillosa gente que estuvo con ella todo este tiempo. Pero sabe que los olvidará. Sabe que tarde o temprano dejará de llamarlos "amigos", para que sean parte de un pasado casi desconocido y remoto. Sólo espera que esa eterna promesa de "siempre podrás contar conmigo", siga vigente, hasta el fin de sus días.
Los extrañará y mucho. No imaginan cuánto ya los extraña de sólo pensar que algún día se irá, y los olvidará.

Punto aparte.

Son las 23:30 horas y todavía le quedan un millón de cosas por hacer. Llorar, no está en su lista.

sábado, 6 de agosto de 2005

Siempre tendré que...?

Desde tiempos inmemoriales (sospecho que incluso antes de que naciera) he tenido que lidiar con los malos consejos que mi propio corazón me da. De decir la palabra equivocada justo en ESE momento. No debería haber hecho muchas cosas. Y no debería no haber hecho otras tantas. No debería haberme arrepentido justo antes de aquel momento en que hiba a pedirte que me regalaras un beso. Callé. Me arrepiento.
Obviamente todo sería tan distinto a lo de ahora que me da un dolor atroz de estómago de sólo pensarlo. No soy solamente unas palabras que se escriben a velocidad alarmante en este blog (aunque no con tanta frecuencia), también siento derrotas. También sufro de locura (porque en este mundo ya no queda nadie que use completamente sus facultades mentales). También me hieren los silencios y también tengo penas y confusiones de amor.

¿Siempre tendré que enterarme tardiamente de las personas que me amaron profundamente?

Las entiendo, porque yo hago lo mismo. Simpre tendré que esconder mis amores y pasiones. Mi karma creo. Solamente necesito que me sean correspondidos. Necesito saberlo. "Cuanto antes" como dijo Alex Ubago. No diré nada. No seré yo la que lance la primera piedra. Porque, sí, estoy hecha a la antigua, pero con retoques modernos. Aún quedan en mi los genes de hace dos siglos atrás. Porque lo que somos nos determina nuestra educación, nuestra formación, nuestras vivencias y nuestros genes.
Si señores. ¡Si hasta viene codificado qué idioma se te da mejor para hablar!. Es por eso que hay gente a la que le cuesta un mundo lograr aprender inglés. O francés. O portugués.

Pero nada es imposible. Todo se puede con paciencia.
Te esperaré.

lunes, 1 de agosto de 2005

Primicia: Adela Ruiz, Escritora.

"Daniel es un joven normal, con una familia, que no se puede calificar como normal. Criado con su abuela Jane, desde muy pequeño aprendió a cocinar, limpiar y cuidar de sí mismo.
Su madre, Claire Stephenson, murió cuando él tenía 6 años, su hermana, Paula Fritz, cuando el tenía algunos meses de vida. Desde entonces vivió con su abuela materna.
La vida para Daniel Fritz Stephenson no ha sido fácil, nada fácil. Su padre aún vive, pero decidió empezar una nueva vida con una mujer, una tal Johanne, que Daniel apenas conoce. Por ésta razón, el chico no perdona a su padre. Por haber olvidad tan fácilmente a su madre.

Aquella mañana, Daniel se levantó bien temprano, incluso más de lo que acostumbraba. El motivo: ese día iría con su abuela de viaje a la cuidad continua. El acostumbrado ritual de aseo personal se efectuó sin contratiempos. Daniel pensó que sería mejor despertar a su abuela con un buen desayuno en la mesa de la cocina, así que puso manos a la obra y a eso de las siete y media de la mañana ya tenía todo listo.
La abuela bajó a los pocos minutos después de que Daniel gritara su nombre escaleras arriba, y disfrutó gustosa del desayuno. Había un día espléndido, y el cielo de un azul intenso albergaba unas esponjosas nubes y un sol radiante.
La casa en donde vivían era muy grande para que allí vivieran dos personas; de tres pisos, con una buhardilla en el tercer piso (la pieza de Daniel). En el segundo piso se encontraba la pieza de su abuela, una de alojados, una pieza que utilizaban de oficina (con un computador y varios archivadores) y un baño totalmente equipado y muy espacioso (tenia un pequeño jacuzzi).
En el primer piso se encontraba el living, el comedor y la cocina, todo junto, como si hubieran tirado al azar los muebles (recordaba un cuadro de Picasso); en este primer piso, un gran corredor llevaba a la monumental biblioteca de su abuela, que además contenía gran parte de los libros de su madre y de su abuelo Carl (ambos fallecidos ya hacía tiempo).
Al final del corredor había una pequeña puerta. Ésta daba a la antigua habitación de su madre. No se había movido nada, ni un cuadro, ni una silla o mesa, nada, todo estaba tal y como lo había dejado Claire.

-¡Dan- llamó una voz dulce y ronca desde el jardín delantero - ayúdame por favor con el auto, que mi vista ya no es como solía ser!.

Entonces, se asomó un rostro moreno desde la ventana redonda del tercer piso. Daniel era un joven de ojos azules oscuros, rasgos masculinos y atractivos, no era ni robusto ni delgado y tenía el cabello negro. Era más alto que su abuela, la sobrepasaba en unos quince centímetros. Ella le decía constantemente que aquello era una falta exagerada de respeto. Había crecido bastante en los últimos meses, y ya pasaba los setos que habían plantado hace algunos años, los que ya bordeaban el metro cincuenta. Le habían quitado los frenos el mes pasado y eso acentuaba su atractivo físico, ya que los ortodoncistas habían hecho un trabajo de excelencia notable.

-¡Enseguida bajo abuela!- le gritó desde la ventana en la que estaba asomado, bajó como un rayo, llegó a la cochera y sacó el viejo escarabajo del abuelo, haciendo osadas maniobras que crispaban los nervios de su abuela.

-Ten cuidado... derecho... ¡no!... ah... aguarda, viene un auto por la calle... ¡Hola señora Steward!, ¿se mejoró ya de la ciática?... ¡qué bueno, pues entonces nos vemos en la próxima reunión del Centro de Madres!. ¡Hasta Luego Señora Steward!... ahora si Dan, con cuidado... ya está, eso, bien, ya puedes bajarte.- le dijo mientras Daniel sonreía desde el interior del automóvil, al ver la cara tensa de Jane pasando a una expresión de alivio.

Había conseguido su licencia especial la semana pasada, pero aún no se atrevía a conducir mucho por las calles.

-¿Cómo lo hice?- le preguntó a Jane, mientras se apoyaba en el auto y lo golpeaba cariñosamente en el capó.

-Progresas, pero aún creo que deberías usar un poco el espejo retrovisor, ¡un poco más y atropellas al gato del señor John!.-

Pero Daniel estaba demasiado satisfecho de sí mismo como para que aquel comentario borrara su sonrisa. Se sentó en el césped del jardín y se puso a mirar lo que acontecía en la calle; una pareja paseando a su pero dálmata por la vereda del frente, una señora con un coche hablando con el vecino del lado, un grupo de niños en bicicleta que pasaron fugaces por la calle, un par de autos... y Francesca."